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Tenemos muchos abogados i doctores, casi ningun fabricante.

La mujer vive siempre amparada por su inactiva virtud, sin la independencia que procura el trabajo.

No son conocidas siquiera las industrias domésticas.
El espíritu de ahorro no ha llegado a nuestras playas.

Hai ricos o pobres, sin la entidad média que crea la industria como una planta espontánea.

I en resúmen, nuestra organizacion industrial está concretada al comercio de introduccion, interesado naturalmente en aumentar sus salidas, a la industria agrícola, basada en la produccion fácil i casi natural del suelo, i a los vestijios de la industria minera.

Agobiada ahora nuestra, Ilacienda Pública por un déficit constante, maltratada nuestra agricultura por la esterilidad del suelo o las influencias desfavorables del clima, i paralizada en gran parte la minería por la carestia de los elementos de consumo i la baja duradera de sus productos, parece que no estamos en presencia de una de esas crísis violentas i pasajeras, sino en un estado de verdadera decadencia. Necesitamos reorganizar la industria i la Hacienda Pública; ser verdaderos, enerjicos i prudentes creadores; dar a nuestra vida un campo más variado de espansion en el trabajo i más ordenado en su réjimen; adelantar nuestra educacion defectuosa; correjir nuestros hábitos, i esto, sin que hayamos ántes previsto la situacion que se nos alcanza, ni preparado nuevas vias para nuestro desenvolvimiento.

Hemos llegado al minimum de nuestra produccion, precisamente cuando la necesitamos mayor.

El mundo está afectado por una grave crisis provocada por el desenvolvimiento estraordinario de los medios de transporte.

La produccion de los artículos que no son de necesidad absoluta, ha alcanzado un desarrollo considerable, i mientras todos los paises luchan enérjicamente para crearse productos i darles salida, nosotros hemos resistido la elaboracion de los nuestros. Vivíamos contentos mientras pagábamos con fuertes recargos los productos de elaboracion estranjera i gastábamos sin contar, Gobierno i gobernados.

En esta fatal pendiente, o llegamos a un empobrecimiento más jeneral, o levantamos el espíritu para sufrir los dolores de la lucha i poder cantar, en la continuacion del trabajo, el excelsior de victoria.

IV

Esta situacion gravísima bajo todos los aspectos en que se la estime, ha empezado a llamar la atencion de algunos i se ha nombrado una comision que estudie los arbitrios que deben emplearse para nivelar los presupuestos. Se ha discutido si esa comision debia nacer del Congreso o del Ejecutivo. Pero estas discusiones, mui interesantes en relacion al réjimen parlamentario, i esa comision, que sin duda alguna, será mui útil, no alcanzan a llenar la la necesidad de la situacion. Es menester que el estudio sea más jeneral i comprensivo.

Se han propuesto tambien algunos arbitrios más o menos empíricos.

Algunos, si no hablan de los empréstitos como recurso conveniente, llegan siempre a proponerlos como el remedio fácil i lijero de todas las situaciones; juegan con el crédito i con el decoro del pais,

Otros proponen recursos aislados como una conversion de deuda.

No pocos, quieren que desde luego se planteen nuevos o más fuertes impuestos, sin que sepamos si son necesarios i si el pais puede soportarlos.

I los más suspiran por las economías que, cuando se quieren llevar a la práctica, no son aceptadas i que, fáciles precisamente en los servicios más útiles, como policia i caminosporque basta solo cambiar las cifras de los presupuestos—son sumamente difíciles en aquellos en que debieran tener mayor cabida, como la organizacion de servicios, porque entonces se necesita de mucho estudio, de prolija constancia i de espíritu sereno.

Pero todos estos arbitrios, impuestos, empréstitos, economías, recursos especiales, no pueden emplearse sin un estudio previo del conjunto, ni satisfacen las necesidades de la situacion económica que ofrece aspectos más comprensivos.

Es preciso salir de los procedimientos empíricos para abarcar un horizonte estenso; buscar las soluciones en un estudio completo, e inspirarnos todos en el sentimiento del más austero deber.

Ningun arbitrio aislado, ninguna concepcion inconsulta, pueden sacarnos de la postracion en que vivimos. Es preciso que el pais conozca sus llagas, que mire i vuelva a mirar el cuadro verdadero de sus dolencias, para que salga de su apático sueño i proponga o acepte él mismo con valerosa enerjia, los múltiples remedios que necesita para sus males.

Chile es reconocido como el pais más estable, liberal e ilustrado de Sud América.

Con el goce de una larga paz, sin discordias en sus elementos militares, sin trastornos serios que le hayan hecho romper sus compromisos con el capital, ha adquirido i conserva justo i merecido crédito.

Las escuelas públicas invitan al adelanto de las masas.

El injenio natural de los habitantes es tan jeneral i sobresaliente, que constituye casi una escepcion en la mayor parte de los servicios en que se emplean.

El clima, esencialmente benigno, proteje la intensidad i la regularidad del esfuerzo.

La tierra da productos espontáneos o a poco costo, capaces de alimentar muchas i variadas industrias.

El acarreo en el interior es fácil, i, diré mejor, económico.

I una estensa costa con buenos embarcaderos, parece acariciada por un mar tranquilo para que le brinde productos de su industria que la Providencia ha preparado con la magnitud de sus dones, dando a la nacion intelijencia i libertad, ilustracion i orden, materias i combustibles, productos para la vida i elementos para la industria.

Pero este pais tan ricamente dotado no acumula ni conserva el fruto de sus trabajos, vive en constante déficit, i presenta en el orden de la manufactura un gran contraste con la importancia de sus riquezas naturales: Productor de dos tercios del cobre consumido en el mund

nsado jamés en su blaboracion:

Pais minero i agricola, en que el mineral de A. elaborarlo ni hecho esfuerzos para rentoa.

*** -erro es producto sin valor, no ha intentado reposicion de máquinas,

cir, a proporcion moderada, el costo absurdo de la En media de

w du abundancia de elementos, en este campo verdaderamente poderoso para

ja vida industrial, teniendo en el curso de sus rios fuerzas naturales equivalentes a las que mantienen con gran costo muchos paises reunidos, las fábricas no se plantean, i, si se organizan, languidecen i mueren; los cambios han alcanzado un tipo desmedido; la esportacion decrece, la importacion está revelando la inferioridad de nuestros esfuerzos, i la situacion se va convirtiendo en estable i fija.

Se ha contado en demasía con la facilidad de produccion i se ha olvidado que es mui difícil que un país llegue a ser poderoso i rico, si se limita a producir lo necesario para la vida con poco trabajo de industria, si no crea obreros intelijentes i si menosprecia las ventajas naturales que, elementos de vida cuando son ayudados, suelen no pocas veces convertirse en fuentes de ruinas, si es que por tenerlas, se echa en olvido el esfuerzo constante i serio.

VI

Dificultades tan complejas, tan estrechamente enlazadas i que alcanzan a la industria i al Estado, a todos i cada uno, no se allanan, sin duda, a ménos que se examine el cuadro completo de los servicios públicos i privados. Se debe sustituir al réjimen de los arbitrios un sistema de investigacion que abrace el vastísimo campo de la organizacion económica.

Es obra que necesita del concurso de muchos, pero bajo un plan maduramente concebido.

El estudio, para que sea verdaderamente provechoso, debe comprender várias e importantes secciones que, si pueden espresarse con método en pocas palabras, son, sin embargo, aun aisladamente consideradas, de una indudable comprension.

Primera.—Estudio histórico i crítico del espíritu jeneral de nuestra lejislacion económica, colonial i patria, para apreciar sus tendencias i su influjo, a fin de modificarla, si preciso fuere, de manera que dé aliento o, cuando menos, libertad para la organizacion industrial, sin que la cree otros obstáculos que los derivados del impuesto, reducidos a sus proporciones indispensables..

Segunda.-Estudio siquiera compendiado de la organizacion de nuestras industrias i de nuestros consumos.

Tercera.—Exámen de la organizacion de la Hacienda Pública en su aspecto más jeneral, comprendiéndose en esta seccion el estudio de las reglas constitucionales que la gobiernan i el del sistema de contabilidad lejislativa, administrativa i judicial.

Cuarta.—Exámen comparativo de los servicios públicos i de la proporcion en que más racionalmente pueden ser atendidos por el presupuesto.

Quinta.- Estudio sobre la organizacion de la direccion i distribucion jenerales de los servicios públicos de Hacienda; i

Sesta. Estudio de cada uno de los ramos que forman la organizacion rentistica, deduciendo de él las reformas que parezcan oportunas, ya en el conjunto, ya en los detalles de esa organizacion.

Solo así se puede arquonizar con un sistema de servicios públicos bien estudiado, un rėjimen de tributos que sea adecuado para remunerarlos, dejándose, por otra parte, a la industria un libre campo de accio." dentro del réjimen de una sana lejislacion económica.

Un conjunto de estudios que no comprenda esas diversas materias, si puede llegar el producir algunas modificaciones aisladas, no nos llevará jamás a una organizacion metódica i séria.

VII

Vengo a sostener por esto la necesidad de destruir nuestro rejimen actual, a pedir que nos lancemos a lo incierto i desconocido?

Nó, sin duda. No hai materia alguna en que se necesite de más cordura para las innovaciones, por ventajosas que parezcan. Así es que emprendo este lijero trabajo con el espíritu más inclinado a la conservacion que al cambio, i, si bien no omitiré la indicacion de algunas reformas, no lo haré sino en los casos en que esté mui convencido de la necesidad de reformar lo que existe.

No quiero tampoco dar orijen a ilusiones acerca de este trabajo. Las materias indicadas como tema de estudio son demasiado vastas, para que no reconozca, desde luego, que el exámen completo de todas ellas es mui superior a mis fuerzas.

Haré tan solo el proyecto de un índice.

En la formacion de este cuadro, no asumo la responsabilidad ni aspiro a la gloria del pintor. Seré únicamente el que prepara la tela, i, a lo más, quien diseña en ella algunos lineamentos para la obra futura. A otros tocará llenar el cuadro, concluir el dibujo i realzarlo con brillante colorido,

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