Historia de Chile, bajo el gobierno del Jeneral D. Joaquín Prieto, Volumen2

Portada

Dentro del libro

Comentarios de la gente - Escribir un comentario

No encontramos ningún comentario en los lugares habituales.

Páginas seleccionadas

Otras ediciones - Ver todas

Términos y frases comunes

Pasajes populares

Página 249 - Chile mira como absolutamente necesaria para la seguridad de los demás estados sudamericanos. 3.° El reconocimiento de la suma de dinero que el Perú debe a Chile, tanto en razón del empréstito y de los auxilios en la guerra de la independencia, como de la indemnización a que Chile tiene derecho por los daños que ha causado al país la expedición de Freire. 4.° La limitación de las fuerzas navales del Perú.
Página 245 - La posición misma en que se me ha mantenido por tantos días, no ha sido obstáculo bastante a retraerme o debilitar el empeño con que he procurado tenga efecto la misión que se me encargó. Me queda, pues, la satisfacción de que he hecho cuanto me ha sido posible, y de que en retirarme sólo tomo el único camino que se me deja abierto.
Página 284 - Árt. 4.° De la sentencia que pronunciare el consejo permanente no habrá apelación, revisión ni otro recurso que el dirijido a hacer efectiva la responsabilidad personal de los jueces, tanto por lo respectivo a la sentencia cuanto porque dejen pasar en el juzgamiento mas tiempo del prevenido por este decreto. Art. 5.° El Consejo no podrá pronunciar su sentencia definitiva sino con la concurrencia de los tres jueces que deben componerlo; pero la ausencia del juez de letras o de cualquiera otro...
Página 264 - El congreso nacional declara en estado de sitio el territorio de la república por el tiempo que durase la actual guerra con el Perú, y queda, en consecuencia, autorizado el presidente de la república para usar de todo el poder público que su prudencia hallare necesario para regir el estado, sin otra limitación que la de no poder condenar por sí, ni aplicar penas, debiendo emanar estos actos de los tribunales establecidos o que en adelante estableciese el mismo presidente".
Página 262 - General Santa Cruz, ha consentido, en medio de la paz, la invasión del territorio chileno por un armamento de buques de la República peruana, destinado a introducir la discordia y la guerra civil entre los pueblos de Chile. 3) El General Santa Cruz ha vejado, contra el derecho de gentes, la persona de un Ministro público de la nación chilena.
Página 54 - En el nombre de la Santísima Trinidad Habiendo el Gobierno del Perú solicitado con instancia y por repetidas veces la cooperación y los socorros del de Bolivia para el restablecimiento de la tranquilidad turbada por la sedición escandalosa del General Salaveny y por el desorden en que se halla la mayor parte de la República Peruana, á cuyo efecto ha enviado sucesivamente con poderes é instrucciones suficientes al señor Dr.
Página 54 - El ejército boliviano llevará una caja militar suficiente para cubrir sus gastos por tres meses al menos. Este ejército irá mandado por un General de la confianza...
Página 198 - El Congreso Nacional autoriza al Presidente de la República, para que en caso de no obtener del Gobierno del Perú reparaciones adecuadas a los agravios que éste ha inferido a Chile, bajo condiciones que afiancen la independencia de esta República, declare la guerra a aquel gobierno, haciendo presente a todas las naciones la justicia de los motivos que obligan al pueblo chileno a tomar este último recurso, después de estar colmada la medida de los sacrificios que ha consagrado a la conservación...
Página 64 - ¡Peruanos! . .. ¡Americanos! . . . Hombres todos del universo ! . . . Ved aquí la bárbara conducta del conquistador, con un peruano que no ha cometido delitos ; que no ha tenido otra ambición que la felicidad y la gloria de su patria, por las cuales combatió hasta el momento de su muerte : ved aquí cuan horribles son los primeros pasos del que ha jurado enseñorearse del Perú destruyendo a sus mejores hijos.
Página 463 - ¿Para qué quiere capa?", y sin ella lo llevaron como a cuatro varas de la rueda derecha del birlocho. En seguida vino un soldado diciéndome de parte del ministro que le mandase el pañuelo que estaba en la esquina del birlocho, de donde lo tomé y lo entregué al soldado. Luego gritó nuevamente Florín: "Salga Cavada".

Información bibliográfica