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«Doña Mariana Pérez fue sacada de las monjas una vez por la Esterripa, Arleguis, etc.; i la segunda por Ossorio i comitiva.

«No se publicó en la Gaceta del gobierno el donativo voluntario colectado por el cabildo cuando entraron las tropas de Lima.

«El virrei no contestó a la representación de los confinados, espresando a sus confidentes que intercedería por ellos si pidiesen perdón, pero no intentando justificarse.

«Los refujiados en Mendoza solo son llamados a edictos i pregones, confiscados, i declarados dignos de pena indirectamente en el suplemento de la Gaceta del gobierno de 15 de junio de 1815. Éstos son, a mas, retraídos con la perspectiva de Juan Fernández i las investigaciones hasta de los embarazos de las mujeres de los escondidos, como don Joaquín Echeverría, don Fernando Errázuriz, don Francisco Vicuña, etc.

(22. El domingo, a la tarde, se vio un buque de dos palos, que desapareció al ponerse el sol.

«En la noche, fandango en casa de una chilota vieja. Rompen la guitarra del artillero Jara. Herido levemente Argomedo. Recelos del orijen de este suceso.

K21 de noviembre de 1815.

«Exemplum enim do vobis, ut sicut ego feci, ita et vos faciatis.

«Et vos debetis esse misericordes, sicut et pater misericors est.

«El 21 del presente se cumple un año de nuestro arribo a esta isla; i es una obligación de relijión i de justicia, consagrar este día para rendir gracias a Dios por los beneficios que aquí nos ha dispensado. Juan Fernández, conforme a la intención del jefe que nos hizo venir, i a las circunstancias del mismo lugar i de nuestras personas, debía de acabar con nuestra existencia, si la Providencia de Dios, siempre bienhechora, no nos hubiera soste. nido por medios que casi parecen exceder a lo que naturalmente podía esperarse.

«Llegó la fragata Elisa, ballenera inglesa, que estuvo el 15 de setiembre a la vista. Se fue el día 24. Llevó dos reses. Vendió algunas frioleras. Los soldados le robaron una hacha i aguardiente des. pués de recibida la carne i otras cosas. Llevaba mil ochocientos barriles de aceite. Venía de la isla de Afuera, donde los tripulantes pescaron i tomaron lobos. Dieron noticia de una gran siembra de papas hecha allí por tres americanos, a quienes habían traído allí i dejado antes, pero a quienes no encontraron a la vuelta. Habían quedado para cazar lobos por haberlos hallado en aquel punto, donde, habiendo desembarcado, perdieron su buque apre. sado por un corsario inglés.

«Los dos navios españoles San Hermenejildo i Real Carlos se baten sin reconocerse i se des. truyen.

«En la noche del 21, se dispararon dos fusilazos a los que robaban las gallinas del gobernador i parecían fantasmas.

«A media noche, la guardia del fuerte dio alarma a vista de uva cabra que se quedó suelta.

(A. Juan Fernández se llevan tablas de Chile i se trae charqui para la ración.

«Los ratones matan a los gatos.
«Se tiran balas a las ánimas.

«El castillo no se permite ver, aún cuando está al pie de un cerro, que lo manifiesta desde sus cimientos a la primera vista.

(29. Navío a la vista con dirección a Valpa raíso. Señas con la artillería.

«Los esclavos reclutados por los Carreras he. chos prisioneros en la cordillera son condenados a trabajos públicos en Valparaíso i otros dados a los oficiales. Si eran libres, debían ser tratados como los demás prisioneros de los que muchos fueron incorporados a las tropas; i si esclavos, debieron ser devueltos a sus amos.

(11 de diciembre. Se tiraron tres cañonazos a un bergantin Nuestra Señora de las Nieves, que esperó al bote i una carta para Chile, pidiendo animales. Se dio media ración, i solo quedó un tercio para el mes siguiente. Venía de Coquimbo con cin cuenta i ocho días.

«Dijo que habían llegado dos mil doscientos hombres a Lima desde Panamá; que Pezuela se

preparaba a dar batalla en el Perú; i que Chile estaba quieto.

«Un marinero contó que el bergantín Potrillo había sido echado a pique por un buque americano.

«15 de diciembre de 1815. Saludo con que brindó el jeneral Gainza al jeneral Ossorio el 5 de octubre en la mesa:

A ti jeneral esperto
te saluda fiel i fino
quien te preparó el camino
i te recibió en buen puerto.

(16 de diciembre. Rasgo digno de conservarse. En el discurso de la guerra de Chile, habiendo mandado don Andrés Alcazar dar baquetas a dos desertores, al ejecutarlo, se arrodilló la tropa i obtuvo el perdón de éstos).

«Nuestra prisión es injusta.

«Aferrados los europeos al designio de conservar las Américas unidas a la metrópoli, de lo que les resultan ventajas nacionales i personales, mer. cantiles i honoríficas, era natural que lo procurasen aún en el caso de que se sujetase la Península al yugo francés, para lo que citaban el ejemplo de la guerra de sucesión.

«Los americanos estaban interesados en sustraerse a él; i se figuraban las ganancias de tener

en su seno al jefe de la nación, si se trasladaba a su asilo.

«El recelo de la pérdida fue jeneral; i era menester un portento, como dice el virrei del Perú en su proclama última, para dudar del desastre. Las opiniones i miras una vez divididas, era consiguiente exaltarse los ánimos, cuya pacificación i aveniencia debió ser el objeto de las autoridades, de la razón i del verdadero celo).

La isla de Juan Fernández era una especie de purgatorio en que algunos patriotas venían a expiar su infidencia, i otros salían después de haber permanecido en ella solo algunos meses.

Era si altamente vituperable que los magnates arrojados en aquel peñón obtuviesen su escarcelación por empeño o por dinero.

El erario de los realistas estaba exhausto.

Don Mariano Ossorio solo había traído de Lima cincuenta mil pesos en la caja del ejército.

Una cantidad tan exigua había sido una gota de agua caída en un estenso arenal.

Trajo también azúcar i tabaco, que vendió como un mercachifle o bodegonero.

El precio de esas mercaderías fue otra gota de agua, que no alcanzó a satisfacer las necesidades de un día.

Antes de emigrar, don José Miguel Carrera

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